Según un artículo aparecido en el American College of Cardiology, se está acumulando la evidencia de que existe una relación entre insomnio, hipertensión, problemas cardiovasculares y muerte. Dormir mal produce un mal funcionamiento del sistema cardiovascular y se asocia con enfermedades coronarias.

Un estudio realizado en Taiwan sobre 44.080 sujetos de ambos sexos diagnosticados de insomnio, a lo largo de un periodo de  10 años, mostró una incidencia de infartos de miocardio mucho mayor que la del grupo de control de igual sexo, edad y estado de salud.

Otro estudio de los doctores Canivet, Nilsson et al. realizado en Suecia en 2014 sobre más de 10.000 sujetos de ambos sexos, sin ningún trastorno coronario  o cardiovascular conocido, confirmó plenamente que aquellos que padecían insomnio, que dormían menos de 6 horas diarias, desarrollaron posteriormente afecciones cardíacas.