El Jet Lag, es un término en inglés, que se refiere a la alteración de los ritmos biológicos de nuestro cuerpo, producidos cuando viajamos largas distancias a través de diferentes husos horarios, de este a oeste, o de oeste a este.

El Jet Lag se produce principalmente cuando viajamos de oeste a este, ya que al viajar en esa dirección “perdemos” horas durante el viaje y deberemos dormir cuando nuestro cuerpo no lo necesita y despertarnos a “nuestra media noche”. Al viajar hacia el oeste, “ganamos” horas, el cuerpo se siente más cansado por mantenerse más horas despierto pero no supone una alteración tan fuerte.

 

Algunos de los síntomas del Jet Lag son:

– Cansancio general y fatiga

– Insomnio durante la noche y sueño por el día

– Dolores de cabeza

– Problemas digestivos

– Confusión e irritabilidad

 

¿Cómo combatirlo?

Antes del viaje:

– Prepara tu cuerpo: Una semana antes, comienza a adaptarte al nuevo destino regulando tu sueño poco a poco en función del nuevo horario.

– Duerme bien la noche anterior al vuelo, al menos siete horas.

– Si tienes horarios estrictos para comer y dormir tendrás más posibilidades de sufrir Jet Lag que aquellos que son más flexibles. Ve intentando flexibilizar tus hábitos días antes al viaje.

 

Durante el viaje:

– Bebe mucha agua. El ambiente seco y la elevada altitud del avión harán que tu organismo necesite consumir más líquidos. Evita bebidas con cafeína si tienes que aterrizar de noche ya que te costará más dormir, y no tomes alcohol, éste puede aumentar la deshidratación y hacerte sentir más cansado.

– Dormir en el avión. Volar de noche puede ser una buena opción ya que las luces se mantendrán apagadas y llegarás descansado a tu destino. Si vuelas mientras en tu destino es de día, lo recomendable es intentar mantenerte despierto para dormir cuando allí sea de noche y adaptarte más fácilmente al horario.

– Muévete frecuentemente y haz ejercicios para mantener la circulación de la sangre, te sentirás mejor.

 

Al llegar a destino:

– Si es posible intenta pasar un tiempo en el exterior bajo la luz natural. Date un paseo o incluso un baño si tienes una piscina cerca: te ayudará a mantenerte despierto durante el día y a restablecer el equilibrio de tu reloj biológico.

– Haz ejercicio para disparar las endorfinas y hacer que te sientas mejor; y estira los músculos para deshacerte de la rigidez que provoca un vuelo largo.

– Al despertar, toma un desayuno rico en proteínas, te ayudará a tener la energía suficiente para que el cuerpo se sienta en forma y despierto.

– El primer día, tómatelo con calma. Deja los recorridos y actividades más exigentes para días próximos en los que estés más adaptado al nuevo horario.

 

Con estos consejos y el uso diario de VitalRelax durante tu viaje te sentirás enérgico y vital para realizar todos tus planes y disfrutar al máximo de tu aventura. VitalRelax tiene un tamaño ideal para llevarlo contigo, por lo que no olvides llevarlo en tu maleta y consigue ese extra de vitalidad y superdescanso que te aporta tu collarín. Para más información haz clic aquí.